SAG O’Higgins en conjunto con Parque Safari Chile reinsertan en su hábitat natural a una gran colonia de loros nativos rehabilitados de diversas lesiones y tenencia ilegal.

37 Loros Nativos, fueron liberados o reinsertados a su medio natural este jueves en la
cordillerana Andina hacia el interior de la Ciudad de San Fernando, Región de O’Higgins.
Los Loros corresponden a la especie denominada Choroy (Enicognathus leptorhynchus).
Cabe destacar que esta es una especie Endémica, es decir, solo habita en nuestro país, y
por lo tanto, constituye un patrimonio genético natural Chileno.
Diego Ramírez, Encargado de la Unidad de Vida Silvestre del SAG O’Higgins, señalo que:
“Los ejemplares provienen de diferentes orígenes, en los cuales ha debido de intervenir el
SAG para su rescate, dadas sus atribuciones como fiscalizador y administrador de la Ley de
Caza, Ley que tiene como objetivo la protección de nuestra fauna nativa. La mayoría de los
ejemplares, fueron incautados por nuestro Servicio debido a que se encontraban en
manos de tenedores ilegales, es decir mantenidos en cautiverio como mascota,
contraviniendo así el artículo 3 de la Ley de Caza. Otros fueron rescatados presentando
diversas lesiones, desde fracturas a enfermedades del plumaje. Por ambas causas, el
Servicio Agrícola y Ganadero fue derivando uno a uno de los ejemplares al Centro de
Rehabilitación de Fauna Silvestre Parque Safari Chile, único centro autorizado para tales
efectos por el SAG en nuestra región”.
En este centro, se realizó un trabajo conjunto de evaluación y rehabilitación caso a caso,
de largo plazo, debiendo tratarse desde lesiones físicas puntuales de rápida recuperación,
hasta problemas conductuales de largo plazo, como la Improntación, proceso en el cual el
animal se habitúa y adapta a la presencia y conducta humana, perdiendo habilidades o
destrezas naturales básicas de subsistencia como la alimentación por si solos y la vida en
núcleos sociales de su especie, lo cual lo inhabilita para sobrevivir por sí mismo en la
naturaleza.


Finalmente, los animales fueron mantenidos en grupo, para que fueran desarrollando
lazos sociales con su misma especie y formando una colonia o grupo social, dado el
carácter gregario de estas especies.
Luego de todo este largo proceso de rehabilitación, estas aves volvieron a su hábitat
natural, un bosque cordillerano de Roble Catedral (Nothofagus obliqua), formación
vegetal característica del denominado bosque templado austral, cuya única ubicación en
la región está el área cordillerana Sur, hacia el interior de la ciudad de San Fernando, para
lo cual se deben recorrer varias horas de difícil trayecto.
La Directora Regional del SAG O’Higgins, Paola Conca, señalo que: “Se debe Recalcar que
la fauna nativa NO es mascota, y su caza, captura, tenencia o comercialización, constituye
un delito penado por la Ley. Por lo tanto, apelamos a los ciudadanos responsables a no

adquirir o comprar como mascotas animales nativos ni exóticos en lugares que no estén
expresamente autorizados por Resolución del SAG, ya que pueden estar formando parte
de una cadena de tráfico ilegal que cobra muchas vidas de especies que están en peligro
de extinción. Estudios han demostrado que por cada un loro que es vendido como
mascota producto de este tráfico ilegal, otros 10 murieron durante el proceso de
extracción, transporte y mantención”.
Sobro todo en estos tiempos en donde el Cambio Climático está causando estragos con
múltiples focos de incendio a lo largo de país, devastando importantes áreas naturales
que actúan como hogar y hábitat de nuestra fauna, muriendo calcinadas innumerables
especies, esta noticia es un aporte positivo a la mantención de nuestros ecosistemas
vitales.
Sobre el Loro Choroy:
Enicognathus leptorhynchus (King, 1831).
Choroy.
Descripción: Loro endémico, grande y bullicioso, que antiguamente era frecuentemente utilizado
como mascota en zonas rurales, dado su vistoso colorido, docilidad, y alto nivel de socialización e
impronta. Alcanza hasta los 43 cm de longitud. Cabeza de color verde, con una notoria franja roja
en la frente, mucho más destacada que en la Cachaña (E. ferrugineus). Cuello, pecho, dorso y lomo
de color verde. Cobertoras de color verde oscuro en diferentes tonalidades. Abdomen verde claro
con leve y difuso manchado de color rojo. Primarias de color verde-azulado metálico. Se alimenta
de un amplio espectro de semillas, frutos, y brotes de vegetación, tanto de especies nativas como
exóticas y productivas, e incluso consumen una menor proporción de hongos e insectos pequeños.
Temporada reproductiva generalmente entre octubre y febrero, nidificando en zonas boscosas
nativas densas y antiguas, idealmente de Nothofagus, utilizando como nido-madriguera huecos a
gran altura de los troncos de estos árboles, donde deposita entre 1 a 10 huevos, de los cuales
llegan hasta 7 crías a volantones.


Hábitat: Preferencia por los bosques de Nothofagus, aunque también puede presentarse en áreas
de bosque esclerófilo denso y antiguo, y sus zonas perimetrales.
Distribución regional: Poblaciones residen y nidifican en las Roblerías cordilleranas de San
Fernando. Además en las roblerías de los cordones regionales que se desprenden de Altos de
Cantillana (Loncha, cerro Llivi Llivi, cerro Poqui) también se registra presencia y nidificación.
Estado de conservación: Preocupación Menor (RCE). En Peligro de Extinción en nuestra región
según el Libro Rojo de la Región de O’Higgins, 2007.
Endémico de Chile.
Notas: Se calcula una vida media de 30 años en cautiverio. El epíteto de su nombre científico
destaca su característica distintiva: leptorynchus = pico alargado. Posible confusión con la Cachaña
(E. ferrugineus), pero el Choroy se diferencia por su mayor tamaño, larga y puntiaguda mandíbula
superior, y sus manchas rojizas ventrales difusas y menos llamativas.
Fuente: Libro Fauna Nativa de la Región de O’Higgins, Diego Ramírez-Álvarez, 2018.

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